Aire Libre
Blas de Otero
Hoy he descubierto a Blas de Otero. O, al menos, lo he redescubierto en este domingo de cielo despejado y nubes de vestido blanco deshilachado. Me lo presentó mi madre hace algo más de un año, con el poema Tú que hieres. Me gustó, lo leí unas cuantas veces y, aun no sé muy bien por qué, lo dejé de lado. Hoy lo he reencontrado. Y me ha maravillado. Jamás me lo hubiera esperado, pero así es. Esa sensación de ahogo de su poesía y, a la vez, esa frescura; esos encabalgamientos, esa suavidad y esa agresvidad, son completamente inexplicables. Un poeta por mí olvidado pero absolutamente sorprendente y recomendable.